miércoles, 21 de noviembre de 2007

Cerrado con llave

Jesús se ha estado rayando de nuevo con la preñada, cosa que a mi me ha servido para follármelo dos veces seguidas. Dice encontrarla feliz y que se alegra por ella cosa que a mi feliz-feliz no me hace. Me pregunta mientras me va acariciando sacándome los pantys que qué me parece el marido de la cuñada... que qué me parece el hecho de que la ha dejado embarazada... que cómo le veo... mientras me preguntaba si me lo follaría o pienso que va follando por ahí ya siento su dedo explorándome con el resto de su mano desencajando el tanguita de mi entrepierna... le ponen cachondo las terceras personas o se pone celoso, una de las dos cosas, o ambas, no lo sé, el hecho de no saberlo me excita, le digo que sí a su movimiento y él acepta el sí dentro de su monólogo que no escucho.

Joder, me gusta mucho cómo me lo ha hecho pero no me apetece hoy escribirlo, estoy algo achinada con él y es que me aburro bastante y yo creo que necesito hablar o algo, aquí los días son descomposiciones de horario, Jesús se larga a trabajar sobre las siete, pues bien, hasta que no pasan lo menos doce horas por aquí no aparece y mientras me tengo que buscar la vida.

Esta mañana hizo algo extraño y eso sí quiero dejarlo escrito: anoche me preguntó si había visto una llave por el salón, después la encontró en el mueble que sostiene la tv, pues bien, esta mañana hemos estado follando, dos veces como ya he dicho, por lo que visiblemente extasiada al marcharse él me levanté y fui al comedor a servirme un vodka pero no, la botella debía estar encima del mueble tal y como yo la dejé y no. Me pongo a abrir cajones y efectivamente, una de las puertecitas no se abre, echó la llave que encontró anoche y el vodka dentro y yo con el culo dilatado mirando el mueble y sin poder beber. Y entonces me acordé de Héctor que una tarde yo esperándole en su casa se presentó con un eristoff del mercadona o no sé dónde. Esto no se hace.

Mañana si no hace mal día pienso bajar por la mañana a comprarme otra botella y no me pienso mover del parque de ahí abajo hasta que no me harte de beber, por gilipollas. El caso es que como me aburro bastante estoy pendiente de los detalles y él por lo que veo está pendiente de otras cosas.

2 comentarios:

renfield dijo...

Vale, te dire lo que pienso de tu pareja porque ya te comente que le entiendo muy bien... imaginarte con otros, o imaginar lo que no deberia imaginar, le pone cachondo y celoso a la vez... en mi caso es un conflicto que prefiero resolver esquivando las preguntas que se que pueden acabar doliendome si me pillan con la guardia baja.
Cachondo porque, bueno, ese fue el motor de vuestra relacion (al menos al principio) y celoso porque, joder, a todo el mundo le gusta sentirse especial (sobre todo en las relaciones). Yo se lo especial que debe sentirse al saber que le has elegido a el... pero esa certeza es muy dificil de mantener!

Clara dijo...

renfield: puede que tengas razón, aún no sé, y esta vez te explicaste como un libro abierto.


En qué zorreas