domingo, 29 de junio de 2008

>> Cap a davant i cap a darrere

No sé qué pasa. Con la de hace un rato ya son tres las invitaciones a ir a la expo de Zaragoza, no sé si es que nadie quiere ir o acaso se va a ir allí todo el mundo. A mi en cualquier caso no me gustan esas historias que no se acaban nunca, me alegro por la virgen del pilar yo una mierda, a mi me da igual, de hecho si tengo que ir a imprevistos que sea a un circuito de motociclismo o algo interesante. Yo no estoy para esperar colas, no es broma.

Tengo yo el cuerpo como para irme de exposiciones ahora, vine esta mañana y todavía me duele todo y es que éste que se llama Manel me había dicho que sería salir de madrid el viernes por la tarde y regresar el sábado por la noche pero no, hemos vuelto hoy domingo. Barcelona ya sea verano o invierno, lunes o sábado, yo siempre la encuentro preciosa.

Podríamos estar todavía en Barajas pretendiendo facturar porque este hombre no se entera de nada o no se quiere enterar, se puso muy pesado, la chica del cheking o como se le diga a eso fue bastante amable con él, argentina, uruguaya o de donde proceda que eso no lo pone en el uniforme. Por cierto, en el aeropuerto no vi a nadie.

Cuando entrábamos a la ciudad volviendo de El Prat, dentro del taxi, iba yo entretenida contando tumbas e imaginando muertes en el cementerio de Montjuic y de pronto oigo que me dice

-vaya, había olvidado que debo recoger unos papeles-

Se inclina hacia delante buscando la cara del taxista

-en primer lloc anem a anar a la plaça del diamant-

-ah ¿pero que la plaça del diamant existe en realidad, no es figurado?

Me mira y sonríe.

-claro que existe ¿por qué lo preguntas?

-he leido ese libro y en catalán, varias veces, me gusta mucho cómo está escrito pero no me dio nunca por situarlo en la realidad, pensé que esa plaza no existía-

-¿entens el que dic, parles català?- lo pregunta algo asombrado, feliz

-Entenc. Parlar no parlo molt però puc fer-lo, sí-

-si tu vols podem parlar en català tot el temps-

-d'acord, però això sí, per als altres jo seguiré parlant en castellà perquè l'escriptura m'és més fàcil-

-em sembla estupend encara que no t'apuris, no anem a parlar una merda-


Cardar sí, cardar cardamos haciendo honor a la senyera que por cierto el refrán/trabalenguas que le puse a la senyera no lo tuve yo presente allí aunque nunca recuerdo yo estas tonterías cuando estoy trabajando.

Tras pasar a recoger sus papeles hicimos también una visita a su madre que vive en Sant Just Desvern donde bordeamos un edificio que Manel se apresuró a decirme que era de Bofill, como si me importase a mí algo, yo solo sé que a ese en su día le chupó la polla Paulina Rubio,

-la meva mare. Aquesta és Clara-

Mare de Déu, quin bonica que ets! - me besa - tenia moltes ganes de veure quina cara feia la noia que el meu fill s'havia tirat-

Estuvimos allí media hora escasa, lo que tardamos en bebernos un café. Después ya en el ascensor me pregunta

-¿qué t'ha dit quan estàveu soles a la cuina?-

-que l'agraden molt les meves mans i que ets un bon noi i molt senzill-

-es molt bona pero en poc temps cridarà a la porta d'un asil i acabarà allí després d'una vida dedicada al treball de cada dia i a la lluita-

aclaración nº 17. Yo ahí me pregunto a mi misma para qué cojones me habla de cuando esté medio muerta si aún está viva y por qué lo que hace es mentirla pero me lo callo. Eso se piensa pero no se dice. aclaración nº 19.

Cuando llegamos a su casa saltaba a la vista que allí no vivía nadie desde hacía tiempo. Llegábamos cenados y bebidos por lo que pasamos directamente a su habitación y me dejó sola un momento para ir al baño

-¿encara no t'has despullat?- preguntó a su regreso

Fue lo último que dijo esa noche. Cerró la puerta tras de sí y se sentó en el otro lado de la cama procediendo a quitarse la ropa bastante rápido, tirando las prendas al suelo. Se quedó completamente desnudo y antes que yo terminase ya le tenía esperando, tendido, apoyando su cabeza en un puño, observándome.

Como no me desagradaba en absoluto le miré y ya tendiéndome a su lado no sé qué le dije, a lo que él no contestó nada, me buscó directamente la boca y comenzó a besarme con fuerza mientras con una mano me acariciaba la cadera, la cintura y subió hasta mi pecho. Ahí se detuvo y bajó a chuparlo.

Con la ansiedad con la que actuaba pensé que no había visto un pezón en meses. Su polla ya en mi mano tenía un aspecto bastante tratable, se pegó a mi por completo guardándola y engordándola entre mis piernas y comenzó un balanceo un tanto absurdo que acabó provocando que yo me echase y él cayese encima de mi. Guardó su polla entre mis piernas de nuevo, colocándose del todo a mi par.

Al no hacer amago de penetración alguna yo sin preguntar me pensé por mi cuenta que tal vez quería verme asegurándose que estaba ahí con él por lo que ahi mismo y sin decir nada procedí a deslizar mi mano hasta su polla de nuevo y apretando mis glúteos me alcé de tal modo que apunté y metí su miembro hasta dentro acompañándo él este movimiento con un gemido al cual siguieron después varios, al rato, cuando no paraba de empujarme hasta la extenuación con ambas manos ya apoyadas en la pared y yo abierta toda en canal, masturbándome de forma continuada para que su polla se moviese más ligera.

Me gustó. Se la estuve chupando, después, al rato pues no quería que se durmiera, me apetecía que me lo comiera antes de dormirme por lo que me fui girando hasta lograr el sesenta y nueve esperado y no lo hizo nada mal, puso empeño y eso se agradece.

Al día siguiente que fue ayer sábado, más de lo mismo, creo que le gustaba sentir el calor en mi entrepierna y allí se alojaba y cardar y cardar. Con su señora madre estuvimos merendando, siguió mintiendo y siguió teniendo la misma prisa por largarse. Esta mañana me despertó de la misma forma que lo hacía el Jesús, el bolo, y me rayé un poco, manteniéndome pues no sé, un cuarto de hora en otra dimensión diferente. Y qué pesados se ponen algunos con mi pezón izquierdo, qué tendrá que no parece tenerlo el derecho, es algo para analizarlo, sin duda, y eso que yo siempre me los veo iguales.

Y sigo maravillada [es poco] contemplando Barcelona desde arriba, desde el interior del avión, me encanta, qué cosa más estratégica y más divina y ya en el aeropuerto de Barajas tras recoger la maleta me estoy encendiendo un cigarro fuera y me parece ver al señor ese que lei en el 20minutos que hace allí vida porque no tiene papeles, no puede entrar en el país. Bueno sí, él ha podido entrar porque no había puerta pero que la puerta de Alcalá no la mira, no. Y me dio el estómago una punzada extraña, como avisándome que ya estábamos aquí. Y en efecto.

En aquest moment estic pensant que sortir de madrid "me sienta" molt bé. ¿Per què serà això? Pero y qué calor hace aquí y qué pocas ganas de ver a espanya, por no decir ninguna.

viernes, 27 de junio de 2008

>> Bibliotecarios altivos

Ayer estuve con un piloto. Bueno, él dice que es piloto pero si me hubiera dicho que es banquero también me lo hubiese creído, por qué no, no hubo lugar para demostraciones.

Eran las cinco en sombra de la tarde, las cinco en punto cuando llegué al lugar indicado en pleno barrio de las letras. Me estaba esperando. Bajamos caminando hasta el café más próximo, abajo, en la esquina. Lo que hablamos dentro fueron todo cochinadas pero me había pagado lo suficiente para seguirle en conversación, que si el color de mi tanguita negro, que si lo íbamos a hacer encima de la cama o en su biblioteca -así lo llamó-, que si en la cocina le daba pereza...

Me contó, eso sí, algo que me sorprendió un poco, el hecho de que nunca jamás se había dado un baño con su señora. Como dijo tener biblioteca yo inmediatamente imaginé su bañera y tragué saliva, me lo contaba él mismo como sorprendido. Debió adivinarme el interés o no sé pero me hizo relatarle cómo me lo hago yo cuando tomo un baño, dónde tengo una mano masajeando los labios, explorándome, y dónde tengo la otra. Le detallé todo estupendamente bien como un libro abierto.

aclaración nº 9. Pero hoy, también, me siento rara y es esta una extrañeza que a veces ya me ha sucedido así que hoy tampoco me da la gana de contar aquí bien una mierda. Aquí quien quiera leer que se vaya a la biblioteca; voy a contar lo que a mi me apetezca y yo con lo que me quedé agusto fue con el encuentro que tuvimos después del café en el pasillo de su casa, no dimos tiempo a pasar a la alacena.

La biblioteca no llegué a conocerla, me importa muy poco, vista una vistas todas, yo firmaba ahora mismo por recorrerme todos los pasillos de la vida así y eso que todavía hay gente que dice que los pasillos no valen para nada.

Por lo pronto la pared de enfrente para que yo me sostenga y de esta forma permanecer aupada en él mientras dirige la polla al interior de mi vagina, que ya la esperaba desde que subimos al ascensor. El cuadro está ahí para que yo le de sin querer y me duela y esto anime al piloto a colocarse en la pared contraria sosteniéndome como buenamente puede. La mesita de en medio incluído el teléfono a continuación también se llevó un golpe pero no fue culpa mía, las cosas no son para tenerlas en el medio del pasillo. Y si luego te encuentras una silla pues te sientas. Y ahí mientras no paraba de empujarme fue cuando dijo, que también me sorprendió, que nunca jamás lo había hecho en el pasillo tampoco. Y yo me pregunto si es que acaso su señora se ha dedicado toda la vida a poner cosas en el pasillo o cómo. aclaración nº 24.

Sorprende también que este hombre mientras folla apenas habla y esto a pesar que en el café no se callaba. Yo lo prefiero así, siempre es mejor el silencio, me resulta más excitante que escuchar, quizá, imbecilidades. Me pagó cincuenta euros más para que cuando me llame me encuentre disponible, yo aparte de besarle pensé que debe ir sobrado de dinero porque sobrado de inteligencia por lo que se ve, no. Lo mismo que de astucia y destreza.

Salgo de madrid esta tarde, voy con ganas, solo espero y entiendo que no me encontraré con este en el aeropuerto. Por otro lado, me he cambiado el nombre y sigo siendo Clara, sí, ya lo sé, lo explico aquí.

miércoles, 25 de junio de 2008

>> Los desterrados hijos de eva

Llevo unos días que me encuentro en un estado que no sé cómo se llama, en el cual no recuerdo haber estado antes de la forma en la que estoy ahora y que me lleva y me trae a un tipo de pensamiento que no me gusta porque me hace sentir extraña.

Me quedan aún unos meses para cumplir los veintiocho años y solamente es pensar en ello y ya me desestabilizo. Hace tan solo un par de horas discutí por teléfono por última vez, todas las semanas quizá sin excepción viene ocurriendo esto. Necesidad de discutir no tengo ninguna y por mucho que se requiera mi presencia aquí o allá si no me viene bien no lo acepto y punto. Bien, pues hay todavía quien no lo entiende.

Quien llamaba hoy es aquel diputado porque tiene para mañana jueves una comisión de no se qué de drogas y me quería allí en el Congreso esperándolo fuera. No quiero ir y no voy a ir. Él debe pensarse que soy analfabeta o no sé pero yo sé lo que cobra y lo que vale mi tiempo a riesgo de años de mala suerte por lo que me niego.

Me ha llamado -niña-, no sé, quizá ocho veces durante la conversación. Los insultos posteriores antes de colgarle el teléfono los he tenido que oir que ya es bastante pero el calificativo o como se diga, ese -niña-, se me ha quedado en la cabeza. Qué hijo de puta, me ha hecho pensar en algo muy cierto, que yo ahora me niego porque soy así de chula pero ¿y quién querrá acostarse conmigo cuando tenga cincuenta y tres inviernos? Ahora tengo al otro lado del teléfono propuestas que quizá necesite mañana. No sé. El caso es que he vuelto a pensar en electrocutarme en la bañera un domingo por la tarde o miércoles a mediodía porque el día en que me vea así, con cincuenta y tres y en condiciones no muy allá, de seguro que me estallaría la cabeza y antes me ahorco.

Hay veces en las que tengo situaciones parecidas, idéntico vértigo y pienso en que me toca la polla morirme mañana, pienso en ello, me lo razono y me quedo tan convencida y tan agusto, y entonces me dura un instante todo eso. Pero otras veces no es así, otras veces se me queda retumbando en la cabeza, yendo y viniendo pretendiendo algo que ni yo misma entiendo porque entonces me acojona tanto la vida como la muerte y al sentirme así no me reconozco ni yo y todo me es extraño.

Ahora mismo no sé por qué cojones he de pensar en mañana a largo plazo pero hay otros ratos en los que me entra un no se qué y me veo en ello y eso es lo que me ha provocado ese imbécil.


aclaración nº 7. Y bueno, esto que ahora voy a detallar también ha contribuido, qué fuerte. Hoy tras fumarme el porrito de rigor abajo en el parque he tenido la visita o el acompañamiento mejor dicho de dos pastoras de cristo o dos siervas de nuestro señor o dos legionarias del mesías o dos reprimidas a lo frustrante que también.

El caso es que saldrían de misa o no sé a qué hora salen y ahí me traían un catálogo, a todo color, pero no era una simple gilipollez de estas de -llama al Dalai que te quita todas tus dolencias en dos sesiones-, no, era un cartapacio pero como el de la revista Venca o el Jueves, que también va a color y me saludan de la forma,

-buenos días, chica- [ lo de la edad lo agradezco y por ello las miro el careto que me llevan de pastoras del señor o de siervas del mesías o legionarias del salvador o de frustradas a lo reprimido, que también, pero el caso es que no le añaden lo de -fácil- porque no tienen valor aunque de sobra saben la respuesta de su propia pregunta y todo eso no me gusta ]

-no tienes prisa ¿verdad? ... permítenos hablarte un minuto-

-es un segundo- añade su compañera

-qué rápida y qué mal está la vida ¿verdad?-

-y peor que se tiene que poner- contesto

Y me dan por supuesto la razón porque a todo lo superior hay que alabarlo y entonces yo no sé cómo veo aparecer el mamotreto a todo color y me está hablando yo no sé por qué del apocalipsis y de que vamos a morir todos, su compañera me muestra la portada -Dios Te Ama-, joder, qué bonito, pero la miro y ella no tiene iniciativa propia, a todo lo que no escucho de la otra le acompaña ella diciendo que sí, que sí.

Como es gente que no está bien no llevarían conmigo ni minuto y medio y la que no se calla me hablaba del pueblo de israel y acerca de hacer una reflexión como si me conociese de toda la vida, y ahi ya me empezó a entrar hasta dolor de muelas, como si me importase algo a mi su opinión, creo que no tengo cara ni de chica fácil ni de antisemita tampoco por lo que la hice callar

-¿lo ha estudiado usted? - [ no nos conocemos y a mi lado es una vieja ]

ella parece ser feliz dentro de su paranoia, parece que se emociona y todo, también su compañera que sigue diciendo que sí, que sí.

-no, pero sí tengo estudios, tengo un módulo de dietética, ahora estamos haciendo entre todas...

-No. Le estoy preguntando por la forma de rayarme la cabeza, haga el favor de marcharse y dejarme a mi reflexionar tranquila-

Ahi es cuando discutimos porque la que no se calla es terca y tiene muy mal perder, no me cagué en dios porque tengo más respeto que ellas que me miraban todo el rato con cara de descarriada, su compañera se santiguó un par de veces, las mandé a la mierda directamente.

Cuando era niña me daba miedo dios y lo que este pudiese llegar a hacerme, él que todo lo ve y todo lo huele. Cuando ya vi que Él, llamado omnipotente, no estaba donde tenía que estar comencé a pasar de él y hasta hoy. El primer mandamiento se lo pasan tod@s ell@s por el forro de los cojones, la biblia está llena de prostitutas al igual que los confesionarios, los apóstoles armados hasta los dientes, hecho una mierda todo y no estoy para escuchar más tonterías.

Y es que aunque parezca mentira no lo es. Es como que estoy yo de reflexión por mi cuenta, y es que aparte de la muerte me paro un momento a pensar y últimamente estoy follando bien de pascuas a ramos y eso no me gusta tampoco. Entre un@s y otr@s vaya día más perro.

jueves, 19 de junio de 2008

>> Abrete Sésamo

La semana pasada hablé con él por teléfono tras haberme llamado previamente un par de veces y no habérselo cogido. La verdad es que no sé ni para qué llamó porque lo que hablamos no viene a ser nada, me tenía intrigada. Hablo de Marcelo que se ha pasado por aquí y se ha ido hace una media hora.

Qué tonto está -que no es lo mismo- que qué tonto es. Dice que es que pasaba por aquí como si yo al no tener coche no supiera lo que le debe haber costado aparcar la furgoneta. Le he abierto la puerta porque si le retengo ahí más de cinco minutos en el portal tengo a la vecina del 2A en unas horas persiguiéndome, parece que vive para verme desde su ventana, y también porque me tenía intrigada, cierto es. Hoy, por cierto, ya no tengo fiebre pero tampoco voy a trabajar.

A su niño, el que sea, el de cuatro años que le dije le apuntara en el atleti, le ha salido no se qué historia y están de médicos. Pero la vida de un fontanero, como es menester está llena de tuberías y él puede estar a la vez en el Gregorio Marañón, levantando azulejos y comiéndome la oreja por el telefonillo, abajo.

Ya sabía yo, porque yo sé cosas, aclaración nº 16, que la llamada a mi móvil la semana pasada tenía que tener explicación, y sí que la tiene, sí: resulta que es que me piensa y como me piensa, llama. Yo cuando pienso, pienso, luego existo, no ando llamando a nadie. A él le da por llamar para no contarme nada y eso es un sinvivir. Ya le he dicho que a mi no me tiene que estar pensando, no le he dicho que piense en su mujer allí en medio del pasillo de pediatría porque me da algo de vergüenza, se lo he dicho con delicadeza.

La merece -la delicadeza- porque después me la ha dedicado a mi de nuevo en el sofá rojo y, mientras me está sacando el tanga cubierto bajo mi chilaba ya no se entretiene en explicarme nada, ahí ya piensa sobre mi rodilla y su pulgar en mi ombligo, levantándome posteriormente los pezones de mis once de la mañana. Dice que estoy más guapa sin maquillar justo antes de besarme la boca con sus dedos, abajo, abriéndose paso. El muy cabrón me tiene ya en parte tomadas las medidas y sabe cuándo y cómo me apetece y cuándo y cómo no y eso está estupendamente bien.

Comienza a masturbarme con una mano mientras con la otra me tiene cogido un pecho y me retuerce el pezón con fuerza y se dedica a besarme el cuello. Ahi es cuando recuerdo a la Sandra liándose un porro, creo que contengo un momento la respiración, la recuerdo decirme -¿y si deja a la mujer y se viene contigo?- y me acuerdo del Héctor postrado en la cama también y debe ser que como seguía sin respirar Marcelo se detiene un momento y me mira, entonces nos miramos lo que dura un instante, justo lo que tarda en colocarse acurrucado en el suelo abriéndome de piernas y me sigue mirando entonces desde allí con su lengua urgándome y guardé silencio y me dediqué entonces a disfrutarlo.

Sabe cuándo me voy y cuándo me vengo y el momento exacto en el que debe acompañar a su lengua con ambas manos sobre mi pecho, sabe cuándo subir el ritmo y cuándo bajarlo, creo que cada vez me lo come mejor. Él no sé en qué piensa mientras está ahí conmigo o si piensa siquiera pero yo excepto el rato -momento digamos- en que perdí la consciencia, seguí pensando en la Sandra, la recordé un par de veces frente al espejo del baño rehaciéndose una trenza en el pelo y yo estaba algo más allá, apoyada en el marco de la puerta, recordaba esa tarde o mañana en que me insistía desde el espejo

-a ese [Marcelo] le tienes bien cogido por los huevos, te le puedes beneficiar siempre y cuando te de la gana. Sé de lo que hablo.-

La Sandra no tiene ni puta idea de nada pero la gusta decir yo sé lo que digo / sé de lo que hablo / sé lo que quiero decir / te lo digo yo / ya te lo tengo dicho... Y entontes ya después cuando le tengo pegadito a mi espalda y se dispone a metérmela yo me volteo y quedamos frente a frente, un segundo, yo me encuentro bastante agitada, también él que en dos movimientos se agarra la polla, la deja entre mis piernas y me levanta con fuerza de forma que con mis piernas entrelazo su cintura.

Quiere metérmela así y en un par de movimientos más así lo hace y a mi me gusta y a él también y poco después le tengo follándose mi oído a jadeos mientras me está dando en un segundo asalto espléndido, con mi culo encima de la mesa y lo cual termina cuando me come el coño de nuevo según le sugiero. Sabe que o bien disfrutamos los dos o aquí no disfruta nadie.

Y de nuevo me corro mientras él continúa succionándome y esta vez también lo hace bien y se entretiene después en hacer ruiditos con mi derroche, tengo el coño empapado y otra vez de nuevo la Sandra en mi cabeza y entonces me da por imaginarme a Marcelo, abajo, en el portal, un día sí y el otro también, llamando al telefonillo y la vecina con su careto asomada a la ventana y me dio un arrebato y le aparté las manos incorporándome,

-es mejor que te vayas ya. Ya está bien-
-pero Clara, no me jodas-
-no me jodas tú a mi. Venga, vete, tengo que trabajar y tú también-
-vale, tranquila, voy... tranquila, ya me voy, vale...

Y se apresura a toda prisa a ponerse la ropa pero se confunde de pie en la bota y al rectificar me mira de nuevo con el -tranquila- en la boca buscándome una sonrisa que me niego a darle.

Lo que necesito es que cuando se me joda la lavadora venga a arreglármela sin ningún problema, si se estropea el frigorífico lo mismo, no puedo aceptarle en mi casa y echar tres o cuatro polvos gratuitamente, no porque no me da la gana y porque no, con esos dos es suficiente, y es que me ha gustado hoy demasiado diría yo. La Sandra de contárselo me diría exactamente lo mismo. Me explico mal, lo mío está claro que no es escribir es follar. aclaración nº 2 y aclaración nº 4 - 1ª.

miércoles, 18 de junio de 2008

>> Let's go to Ibiza

aclaración nº 7.
Tengo cita con el médico en la consulta en un par de horas. Tengo fiebre desde ayer por la mañana, no sé. Ayer, de todos modos fue un día muy malo. Hubo reunión de propietarios, a esta hija de puta ahora que es presidenta se la ha antojado cambiar la puerta del portal y no se qué en la azotea que nos va a salir por una pasta, yo estoy por no pagar.

Cuando salí de la junta me fui a la peluquería, quería repetirme el color rojo fuego en las mechas. La chica que me atendió es la misma de otras muchas veces pero se confunde de rojo porque es así de lista, salí de allí de muy mala hostia y con razón. Ya sé que con la mierda que cobra no la pagan por escuchar por eso no la doy nunca conversación pero a mi que no me joda, yo quería otro color. Ahora tendré que joderme y esperar para que no se me caiga el pelo a trozos, la muy cerda quizá lo haya hecho a propósito.

A mi regreso y antes de entrar en el portal de casa recibo entonces una llamada de Javier, el del banco que no banquero, me estuvo contando no se qué historias del euribor que a mi y que no me afecta no sé por qué ya que no le comprendo. Todo lo que me cuenta de números son siempre malas noticias, aunque esta vez no. También me preguntó si conozco Ibiza y que he de acompañarle, así tal cual, como suena, unos días en julio.

Estaba yo planeando en mi cabeza lo que puede aventurar el verano y va y se me adelanta este imbécil, así que tampoco voy a negarme, entiendo que conoceré Ills Ballears que me encanta cómo suena pero aún no he nadado yo allí. Espero igualmente que se pueda fumar hierba con lo del rollo hippie y eso, tengo que informarme. De esto no le he dicho nada, seguro que lo ignora por completo, qué vida.

Y qué pocas ganas de escribir, me voy a pintar las uñas.


En qué zorreas